El gobernador del departamento de La Paz, Santos Quispe, atribuyó la actual crisis económica de Bolivia a la gestión del expresidente Evo Morales. Según sus declaraciones, durante su mandato no se implementaron estrategias efectivas para garantizar una distribución equitativa de los recursos ni se tomaron medidas preventivas ante el panorama financiero que hoy enfrenta el país.
“No ha buscado la forma de buscar los pozos de petróleo, no ha visto la subvención de la gasolina, era hablar a la población porque esta crisis tenía que venirse”, expresó Quispe en una entrevista.
El gobernador también señaló que gran parte de la estabilidad económica durante la administración del exmandatario se sostuvo con préstamos internacionales, facilitados gracias a la mayoría legislativa que ostentaba el Movimiento al Socialismo (MAS) en la Asamblea Legislativa Plurinacional.
“Ahora que ha asumido Arce, se han enojado entre Evo y Arce y ya no hay créditos, aprobación, lo ha parado y ahora estamos en una crisis”, afirmó.
Consecuencias sociales y falta de combustible
Santos Quispe remarcó que la crisis económica afecta principalmente a las personas que viven del trabajo diario, especialmente en áreas rurales y comunidades agrícolas.
“Si analizamos la crisis que vemos al campo, la gente está preocupada, está llorando en las calles porque todo es combustible, si quieres llevar alimentos del campo a la ciudad, no hay carros”, señaló.
Asimismo, denunció que la escasez de combustibles está impactando negativamente en el mantenimiento de la infraestructura vial, debido a que la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) no estaría cumpliendo con los acuerdos establecidos para el suministro de carburantes.
“Queremos una respuesta del Gobierno de Arce, que de una vez resuelva o dé una prioridad acercando, dando combustible”, exigió el gobernador.




