Bolivia cerró el mes de enero con un superávit fiscal de aproximadamente 2.300 millones de bolivianos, un resultado positivo que no se registraba desde hace varios años y que marca un cambio importante en la situación económica del país. La información fue dada a conocer por el ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza Yáñez.
Este resultado contrasta con enero de 2025, cuando el país tuvo un déficit fiscal de 664 millones de bolivianos, es decir, el Estado gastó más dinero del que logró recaudar. Según explicó la autoridad, el superávit actual equivale a cerca de medio punto porcentual del Producto Interno Bruto (PIB) y refleja los primeros efectos de las medidas de ajuste y control del gasto aplicadas por el Gobierno.
“El ajuste no solo lo hace la población, también el propio Gobierno, reduciendo gastos innecesarios y la planilla estatal. Eso empieza a reflejarse en cifras positivas”, afirmó Espinoza.
El ministro adelantó que, si esta tendencia se mantiene, febrero, marzo y abril también cerrarían con superávit, lo que permitiría que el primer tercio del año registre resultados fiscales favorables para el país.




