El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia declaró emergencia energética y social en todo el territorio nacional mediante el Decreto Supremo N.º 5517, aprobado el 13 de enero. La medida responde al proceso inflacionario, la escasez de dólares y el desabastecimiento de combustibles que afectan al país.
El decreto reconoce una crisis económica, financiera y social de carácter estructural, reflejada en el incremento de costos logísticos y la paralización de actividades productivas. Entre las principales disposiciones, se autoriza de forma excepcional y temporal la importación y comercialización privada de combustibles y se suspende por un año el diésel de la lista de sustancias controladas, con el objetivo de garantizar el abastecimiento y reactivar el aparato productivo nacional.
Bolivia entra en emergencia energética y social




