Las intensas lluvias han generado deslizamientos, inundaciones y cortes de ruta en distintos departamentos, afectando la movilidad interdepartamental e interprovincial. Las zonas más golpeadas incluyen La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Potosí y Tarija, donde los derrumbes han dejado a muchas comunidades incomunicadas. El Gobierno solicitó la aprobación de dos créditos por 325 millones de dólares para atender las emergencias y brindar apoyo a las familias damnificadas.
En la autopista La Paz – El Alto, un deslizamiento de tierra a la altura de la Ciudadela Ferroviaria ha afectado el tráfico vehicular. Autoridades recomiendan conducir con precaución. Además, en Alto Parotani, entre Llavini y Bombeo, se han registrado derrumbes que han provocado largas filas de vehículos.
Hacia Los Yungas, un nuevo deslizamiento de mazamorra bloqueó el acceso, dejando intransitable la ruta.
En la carretera Cochabamba – Oruro, un tramo de aproximadamente dos kilómetros ha sido afectado por un deslizamiento de lodo y mazamorra en el kilómetro 40, cerca de Llavini. La acumulación de material dejó varados a numerosos vehículos desde la noche del domingo.
En Cochabamba, al menos 14 familias de la OTB Nuevo Amanecer fueron evacuadas por temor a derrumbes. Asimismo, el colapso de una plataforma en la carretera hacia Toro Toro dejó incomunicadas varias comunidades.
En la ruta Cochabamba – Santa Cruz, la caída de rocas en Locotal, cerca del primer túnel en el kilómetro 89, representa un peligro para los viajeros.
Bolivia enfrenta serias consecuencias por las lluvias, con 102 municipios afectados, de los cuales 37 han declarado desastre natural. Solo en La Paz, 42 municipios han sido perjudicados. En total, 118.865 familias han sufrido los efectos del clima y 44.328 han sido catalogadas como damnificadas.
Ante este panorama, el Gobierno ha urgido a la Asamblea Legislativa a aprobar créditos por 325 millones de dólares para responder de manera más efectiva a la crisis y apoyar a las comunidades afectadas.







