Los enfrentamientos reflejan el clima de tensión política que se vive en Bolivia, mientras sectores afines a Evo Morales insisten en su habilitación como candidato presidencial.
En medio de una creciente tensión política, simpatizantes del expresidente Evo Morales protagonizaron una nueva jornada de movilización en el centro de La Paz. Los manifestantes, identificados con el ala radical del Movimiento al Socialismo (MAS), intentaron ingresar a la plaza Murillo, sede del poder político nacional, pero fueron dispersados por efectivos de la Policía Boliviana.
Los protestantes se concentraron en calles adyacentes al centro gubernamental con el objetivo de exigir la inscripción de Morales como candidato a las elecciones presidenciales programadas para el 17 de agosto. Al aproximarse a las vallas de seguridad instaladas en los accesos a la plaza, las fuerzas del orden intervinieron con gases lacrimógenos para impedir su avance.
La movilización fue parte de una serie de protestas organizadas en diferentes regiones del país por sectores sociales cercanos al exmandatario, quienes también demandan la renuncia del actual presidente, Luis Arce, alegando una supuesta ruptura del proyecto político del MAS.
La situación en La Paz se mantiene bajo estricta vigilancia, con despliegues de seguridad reforzados y restricciones de acceso a zonas estratégicas. Las autoridades no han reportado detenciones, aunque se registraron momentos de tensión entre manifestantes y uniformados.




