La Cancillería acusa al exmandatario y su entorno de impulsar acciones que atentan contra el orden constitucional y el mandato presidencial actual.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia presentó una denuncia formal ante la comunidad internacional señalando que sectores vinculados al expresidente Evo Morales estarían promoviendo acciones orientadas a desestabilizar el gobierno del actual mandatario, Luis Arce.
Según el comunicado oficial, dichas acciones incluyen bloqueos de rutas y cercos a varias ciudades del país, con el objetivo de forzar una salida anticipada del jefe de Estado e imponer una candidatura presidencial que sería inconstitucional bajo la normativa vigente.
Contexto de la denuncia y panorama político
La situación ocurre en un contexto de creciente tensión interna, donde sectores afines al líder del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, han intensificado medidas de presión contra el gobierno central. El propio Morales anunció públicamente una “dura batalla” y habría instruido a sus bases movilizadas a continuar con los bloqueos y protestas.
Las manifestaciones se han concentrado en regiones como Cochabamba, afectando gravemente la circulación vial, el transporte interprovincial y el abastecimiento de alimentos y combustibles en varios puntos del país.
Posición oficial del Gobierno
Frente a estos hechos, el Gobierno boliviano ha reiterado su compromiso con la institucionalidad democrática y el respeto al cronograma electoral vigente, que establece las elecciones generales para el próximo 17 de agosto.
Las autoridades bolivianas sostienen que cualquier intento de forzar una ruptura del orden constitucional representa un riesgo para la estabilidad democrática y el desarrollo del país.




